miércoles, 28 de septiembre de 2011

A forest

Me dejo llevar por las tranquilas aguas de este caudaloso río.
Dejo que entre en mis pulmones este aire no contaminado.
Me dejo seducir por el encanto de los viejos carballos.
Dejo que mis pies me lleven por senderos concurridos y de difícil acceso.
Hoy decidiste ser bosque, y creo que te odio por ello.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Yeah! I'm rich !!

Un día sin nada más que hacer me sente en un sofá. Sonreí. Lentamente saqué la cartera y la abrí a un ritmo digno de ritual sin sacar la leve sonrisa de mi cara. Y ahí, mirando la cartera, me emocioné pensando que era rica. Era envidiablemente rica. Por supuesto, no hablo del dinero que podía contener ahí dentro, sino de una foto. Una foto tamaño carnet que reflejaba el rostro de un joven. Tener una mínima parte de él, es como tener el mundo.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Cambiaron.

Cambiaron los colores del cielo, tornándose en un oscuro gris; los árboles, convirtiéndose en altos espectros sin vida, dejando sus muertas hojas en la superficie; la rutina, monótona de nuevo; mis ojos, ya que el verde se refleja con los rayos de sol; la vestimenta, tonos oscuros y plumas; la temperatura... Ah no, para mí la temperatura siempre será la misma, pero sólo cuando le tenga cerca.
Tampoco él cambiará. Será constante y su blanca sonrisa destacará dentro de los oscuros colores que a menudo me rodearán. Y ahora sí puedo decir: "Te acojo con felicidad Otoño, pero no conseguirás llevarte aquello que me sobrecogió en Verano."

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Qué importa?

Hoy me senté frente a mi ordenador, como de costumbre, pero fue diferente. Una pequeña y escurridiza lágrima se abría paso en mi mejilla derecha. Bajé el rostro, puede que avergonzada de mí misma. ¿Es un engaño o me estaré volviendo loca? Pensaba. Para empezar expliaré el por qué de esta situación. 
Esta noche soñé, no una pesadilla, pero tampoco algo bueno. Eran dudas, todo tipo de dudas. Dudas existenciales, sentimentales, emocionales...dudas, repito, es lo que eran. En esos momentos volvieron a mí esas sensaciones de anoche y de repente la angustia, personificada en un escalofrío, me recorrió todo el cuerpo. No fui capaz de articular palabra, mis sentimientos se hicieorn rompecabezas y no fui capaz de encajar las piezas. Encogí las manos con fuerza imaginando que tenía el conrazón entre ellas y me dirigí a mi habitación, desordenada como siempre. ¿A caso tenía alguna relevancia que me pusiese así? Es más, ¿le importa a alguien? Él me dijo que sí, y puede que, todavía algo indecisa, me hiciese sonreír. 

miércoles, 7 de septiembre de 2011


Tuve miedo, sí, lo tuve.
Lo pensaba y me frustraba. Cursimente hablando hablaba del amor, de lo que podía llegar a sentir y me negaba a hacerlo. Antes no podía llegar a nada sólo con pensar en depender tanto de una persona y metafóricamente convertirte en su cigarro. Miedo a que el tiempo te consuma, a ser sus lentas caladas y temor a que cuando te haya dado por finalizado te ponga bajo sus pies y te aplaste. Miedo al propio miedo y sentirse objeto de "placer" de usar y tirar. Imaginar tu vida entre sus dedos, que depende de sus movimientos. Hace ya algún tiempo que no me preocupa porque después te das cuenta de que no es así. Mas bien lo definiría como una vela. Por una parte la vela, que sóla es perfumada y decorativa; por otra parte la llama, que es hechizante y luminosa. Juntas se consumen a la vez y no tienen un trágico final. Se acaba la vela, se consume la llama. O directamente puede ser una de estas velas de cumpleaños que se usan para gastar bromas, que por mucho que soples, no se consumen y quedan intactas.